Parasha Devarim (Comentarios)

“Estas son las palabras…” (1:1)

En hebreo, la palabra “palabra” y la palabra “cosa” provienen de la misma raíz: davar. Al crear el mundo,

D-os empleó el habla para llamar a cada cosa a la existencia. “Y D-os dijo: ‘Que haya luz’ Y hubo luz”.

No es solamente que D-os llamó a las cosas a la existencia y a partir de entonces poseen una existencia independiente, sino que todo lo que existe en este mundo no es más que D-os “hablando”. Las cosas no son más que las palabras de D-os. Las “cosas” son las “palabras” debido a que un objeto sólo puede existir en este mundo mientras D-os continúe “hablándolo”. D-os te está “hablando”. Me está “hablando”. En este mismo instante.

No hay nada que posea realidad fuera del Creador. Cuando la Torá dice: “No hay nada fuera de El” no significa que no hay otros dioses fuera de El. Significa que no hay nada en absoluto fuera de El.

La idolatría no significa necesariamente inclinarse ante muñecos gigantes. Porque inclusive si la persona admite que D-os creó un objeto pero al mismo tiempo afirma que ahora éste posee una existencia independiente, eso también es idolatría.

¿Cómo se inició la idolatría? Las primeras generaciones no tenían dudas de que D-os creó el mundo y todo lo que hay en él. Pero en la generación de Enosh, la tercera generación desde la Creación, la gente cometió un error simple pero fundamental: si bien entendían que el sol, la luna y las estrellas no eran más que los vasallos de D-os, pensaron que, en tanto que Sus “representantes”, a los cuerpos celestes también se les debía respeto. Por supuesto que no por ellos mismos, sino por ser los siervos del Rey. Ellos pensaron que la Voluntad de D-os era que Sus representantes debían ser honrados. Y al hacerlo, sentían que estaban honrando al propio Rey.

Esa fue la raíz de la idolatría, y su esencia: ver el sol, la luna o las estrellas como agentes independientes, como algo separado de D-os. Porque nada en este mundo es más que el hacha en la mano del Hachero. Una simple herramienta. Absolutamente impotente sin la Mano que la sostiene.

Todo lo que existe es solamente las palabras que D-os está hablando. Eso es lo que son las cosas.

Maharal, Drash Le Shabat ha Gadol; Rambam Hiljot Avodat Kojavim 1
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One Response to Parasha Devarim (Comentarios)

  1. Roberto Williams dice:

    Devarim, palabras, fueron empleadas en el principio de la creación por El Creador, palabras llenas de energía que trasciende todo lo físico que contiene este mundo, las palabras tienen el poder de modificar las moléculas del agua y transformarla en una figura casi perfecta, cuando emitimos palabras negativas dirigidas a una persona, comienzan a deformarse las moléculas de agua contenidas dentro de su cuerpo ya que todo ser humano está conformado en un 70% de agua, ese efecto negativo se transfiere hacia el estado de animo de la persona que provocan en ella una actitud adversa hacia la vida misma, pero sin embargo, esas palabras las convertimos en expresiones de amor, bondad y misericordia, observaremos que dichas palabras ejercerán una influencia positiva y beneficiosa hacia la persona que escucha, que de nuestra boca siempre salgan palabras que contribuyan a la renovación del mundo del Creador, palabras que eleven, que animen y que edifiquen a todo aquel que escucha.

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