No Judio Transgreda el Shabat

Está prohibido rabínicamente decirle a un gentil que haga una acción con la propiedad de un judío que él mismo no podría hacer en shabbat por una prohibición bíblica o rabínica. Tampoco se permite si le pide al no judío que haga esta acción para otros judíos y no para él.


Esta prohibición está relacionada con la prohibición de tener beneficio de un hecho de un gentil que transgredió para un judío. Esto está prohibido aun si el judío no le ordenó al gentil que haga esa acción, tanto si le insinuó que necesita tal hecho sin hablarle en un tono de orden, como si el gentil lo hizo por iniciativa propia. Ambas prohibiciones tienen sus excepciones que las permiten. En algunos casos se puede tener beneficio del hecho, pero no pedírsele que lo haga.

Por ejemplo, está prohibido pedir o insinuar de manera directa que un gentil abra una carta cerrada, pero se le puede insinuar de forma indirecta diciéndole “no puedo leer esta carta” para que comprenda que quiere que se la abra. En este caso, la insinuación que abra la carta no es una orden para que lo haga. También se permite leer la carta porque no tiene un goce físico del hecho que se abrió la carta. También se permitiría decirle “la casa está oscura” para que prenda la luz en caso de que haya suficiente luz para poder ver sin esta luz extra.

Cuando se está en riesgo de sufrir una pérdida monetaria por un acontecimiento inesperado, como un incendio o una inundación, se permite insinuar de forma indirecta a un no judío y decir “cualquier persona que salve mi propiedad no perderá”. De está forma le está insinuando que será recompensado e incluso puede hacer trabajos bíblicos para salvar la propiedad de un judío.

En caso de que la pérdida monetaria potencial no se deba a un acontecimiento inesperado pero sea una pérdida importante; o para necesidad de alguien que no se siente bien o está adolorido; o es con el próposito de hacer una mitsvá, se permite decirle a un no judío que transgreda una prohibición rabínica, pero no bíblica, para remediar la situación. Sin embargo, en estos casos se permite insinuarle de manera indirecta que haga algo que puede llegar a transgredir una prohibición bíblica, siempre y cuando no haya beneficio físico de la prohibición bíblica.

En caso de que sea necesario transgredir una prohibición bíblica para que el público pueda hacer una mitsvá o para prevenir una enfermedad, como calentar una casa fría, o curar a alguien gravemente enfermo, se permite pedirle que transgreda una prohibición bíblica.

Si un gentil hace una acción para sí mismo que está prohibida para un judío, como un sirviente que prende la luz para lavar la vajilla del judío o calienta el cuarto que también está ocupando el judío, el judío puede beneficiarse de esta acción porque el no judío no aumentará luz o calefección porque así es suficiente. Si hizo este acto para un grupo de judíos y gentiles, no se puede tener provecho del mismo. Si un no judío cocinó para él mismo y le ofrece un poco a su conocido judío, éste no puede comer o beber de esto porque tememos que la próxima vez el gentil cocine más de lo normal para darle a su conocido.

Está prohibido tomar prendas del fabricante para usarlas en shabbat.

Si un gentil hizo algo que está prohibido bíblicamente para un judío, aun si lo hizo sin su conocimiento, y este acto no es una de las excepciones permitidas, ningún judío puede comerlo o usarlo hasta que se acabe shabbat, además del tiempo que tomaría hacer está acción.

Si el no judío transgredió una prohibición rabínica, algunos de los sabios opinan que ningún judío puede comerlo o usarlo (tener beneficio de este hecho) sino hasta inmediatamente después de shabbat. Sin embargo, el judío para quien fue hecho esto, incluyendo quienes viven con él y sus invitados, no pueden beneficiarse del mismo sino hasta que termine shabbat, más el tiempo que demoraría hacer esto. La excepción a esta regla es cuando un gentil trae algo desde afuera de la ciudad más de 2,000 amot (3,278 pies=1 km) o fuera del área de donde se permite desplazarse en shabbat. La violación del no judío de las fronteras de shabbat no prohibe que los judíos coman o usen el objeto que fue traído desde fuera de estas fronteras. Sin embargo, el judío para quien fue hecho esto, incluyendo quienes viven con él y sus invitados, no pueden beneficiarse del mismo sino hasta que termine shabbat, más el tiempo que tardaría traer esto.

Otros sabios opinan que si un no judío transgrede cualquier prohibición rabínica para un judío, nada más ese judío y los miembros de su casa (incluyendo invitados) tienen prohibido comerlo o usarlo inmediatamente después de shabbat.

Es importante observar que en tiempos de apuro, cuando uno está obligado transgredir el shabbat porque fue reclutado al ejército o porque está sufriendo mucho, o está enfermo, se permite hacer una melajá que parece prohibida de la Torá, pero que de acuerdo a la halajá es una prohibición rabínica. Además, uno puede hacer ésto de forma que sea una doble prohibición rabínica (una prohibición rabínica de una prohibición rabínica, úøé ãøáðï) y entonces se permitiría que un judío lo haga con el propósito de aligerar el dolor de alguien enfermo. Ahora explicaré la prohibición rabínica de las treinta y nueve melajot de shabbat.


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