Anusim

Anusim (en hebreo: אנוסים, el plural para “anús”, significa “los forzados”), son los judíos a abandonar la Ley judía en contra de su voluntad. Es el término legal rabínico aplicado a un judío que ha sido forzado a abandonar el judaísmo en contra de su voluntad, y quien hace todo lo que está en su poder para continuar practicando el judaísmo bajo la condición de coerción. El término se deriva de aquel en el Talmud, “aberrá be’ones” [TB Abodá Zará 54a]:

Distinciones

El término es esencialmente una cuestión de situación en base a la observancia de la Ley judía. La Ley judía clasifica la situación de un judío de acuerdo con su compromiso con la tradición rabínica. Las dos más comunes son: Min (apóstata), para un judío que básicamente rechaza la existencia de [un solo] Dios; y un meshumad (hereje), para un judío que no se adhiere a la observancia de la Ley judía.

Por ejemplo, Sigmund Freud –quien era un ateo declarado– es considerado un min bajo la Ley judía; Albert Einstein –que aunque creía en la existencia de Dios, era un judío que no observaba la Ley judía– es considerado un meshumad; y el rabino Salomón ben Verga, quien fue convertido al catolicismo por la fuerza en 1497, pero se mantenía fiel y observante al judaísmo, era un anús. La diferencia principal sobre un min, un meshumad y un anús, es que el acto del abandono de la Toráh es voluntario para los primeros dos, mientras que para el tercero no lo es.

Historia del término

El termino anusim fue usado por primera vez después de las conversiones forzadas al cristianismo de los judíos alemanes a finales del siglo XI. Rashi, rabino francés que vivió durante este periodo, escribió sobre el tema en sus opiniones legales.

Debido a las conversiones en masa de los judíos de España y Portugal durante los ss. XIV y XV, el término anusim llegó a ser ampliamente utilizado por los rabinos españoles y sus sucesores por los siguientes 600 años.

En la literatura laica no-rabínica, a los Anusim se les refiere como “conversos”, “nuevos cristianos,” “cripto-judíos,” o “Marranos”. La Iglesia Católica inventó los primeros dos términos, el tercero es una invención moderna debida a los historiadores, y el cuarto es el término peyorativo que los españoles antisemitas dieron a los Anusim.

Precisiones sobre el término

Los Anusim tienen un lugar muy especial en la literatura rabínica. Ya que el acto del abandono fue en contra de la voluntad del judío, el judío bajo coerción permanece un judío kasher para todas sus intenciones y propósitos de acuerdo a la ley judía. En este sentido, ser kasher es el término legal rabínico aplicado a todo judío que se adhiere a la tradición rabínica. Lo que significa que a pesar de las conversiones forzadas, el matarife de los Anusim, el vino hecho por ellos, sus casamientos, etc., son considerados kasher, en este sentido válidos para el uso de un judío y la comunidad judía.

Todos los descendientes de los Anusim por medio de la línea materna son literalmente judíos, porque la ley judía establece que el hijo de una israelita sigue siendo israelita, sin importar el sistema de creencia con el cual crezca.

Extracto de Wikipedia

 

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